Mostrando entradas con la etiqueta arte. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta arte. Mostrar todas las entradas

jueves, 12 de abril de 2012

Cuadros 2011/2012

Título: Heridas abiertas 3
Medidas: 100 x 120 cm
Técnica: Óleo sobre lienzo



Serie Heridas abiertas.
Heridas abiertas nace de la necesidad de sacar a la luz los rasguños del alma, las heridas que siguen sin cicatrizar a pesar del tiempo pasado. Son las miradas mal entendidas, las llamadas no respondidas, las palabras dichas sin meditar, son esos gestos malinterpretados, una expresión mal dirigida, un roce a destiempo, una insistencia excesiva, un esfuerzo inadecuado...
Heridas abiertas quiere dejar constancia como testamento del largo recorrido que puede llegar a tener el dolor, de la permanencia en la memoria de la angustiosa huella por el amigo perdido, por la tristeza que no nos abandona, por la caricia que no llega.
Luis Torrents

Cuadros 2011/2012

Título: Heridas abiertas 2
Medidas: 114 x 146 cm
Técnica: Óleo sobre lienzo

Cuadros 2011/2012

Título: Heridas abiertas 1
Medidas: 114 x 146 cm
Técnica: Óleo sobre lienzo

Cuadros 2011/2012

Título: Swan's death
Medidas: 120 x 100 cm
Técnica: Óleo sobre lienzo

miércoles, 11 de abril de 2012

Cuadros 2011/2012

Título: Desnuda y con prisa
Medidas: 100 x 150 cm
Técnica: Carboncillo fijado sobre lienzo

Cuadros 2011/2012

Título: Próspero's last wave
Medidas: 146 x 114 cm
Técnica: Óleo sobre lienzo

Cuadros 2011/2012

Título: Asimétrico deseo
Medidas: 50 x 150 cm
Técnica: Óleo sobre lienzo

Cuadros 2011/2012

Título: Oprobio en femenino 2
Medidas: 114 x 146 cm
Técnica: Acrílico sobre lienzo

miércoles, 28 de abril de 2010

Sueño con serpientes

28_04_10

Sueño con serpientes, con serpientes de mar, con cierto mar, ay de serpientes, sueño yo.

Uso la letra de Silvio Rodríguez para empezar a contaros que sí, sueña con serpientes, pero a diferencia del cantautor cubano, ella sueña con serpientes de tierra adentro, con unos monstruos gigantescos que le aterrorizan y la obligan a dormir mal, sin descansar, entre pesadillas y sudores que la llevan al amanecer agotada y asustada, que le impiden disfrutar del amanecer y por el contrario, le disgusta tanto la luz colándose entre las persianas, que últimamente las cubre con toallas y mantas para impedir que entre siquiera un fino rayo de luz que se le clave hasta el mismo centro de su cabeza y la haga estallar. Le pasa esto desde hace años, ya ni recuerda lo que es levantarse tranquila y descansada, abrir las cortinas y disfrutar del roce del suave sol de la mañana en su rostro, hace tanto tiempo ya que estos seres que habitan su mente no la dejan tranquila que ha dejado de parecerse a ella, no se cuida, se deja llevar por el cansancio y dejó de hablar con sus amigos hace tanto ya que no recuerda ni sus nombres, ha perdido agendas, teléfonos, direcciones... la familia un día dejó de llamar también, era muy pesado venir a ayudarla, no tenían tiempo y poco a poco dejaron, uno a uno, de venir a verla, ahora está sola, ahora ya no ve a nadie, ahora está tan cambiada, ahora ya no se parece a ella.


Ahora ya no se parece a nadie

Ahora ya no se parece a nada, sólo a una serpiente, delgada y escamosa, que se desliza entre los cojines del sofá esperando a que se haga de noche, para poder volver a habitar su cabeza y volver a ser ella, aunque sólo sea una noche, sólo una más.

(el cuadro que ilustra este texto está inacabado, de hecho no sé si lo acabaré o se quedará tal cual le veis, sólo un dibujo)

Mañana más. O pasado...

jueves, 19 de marzo de 2009

Ha vuelto... pero está tan cambiada...

19_03_09

Lo prometido es deuda.


He tardado, pero al final me ha podido la necesidad de darlo por acabado. Es el problema de tener mucho tiempo para hacer las cosas, que siempre se puede mejorar, siempre cabe un retoque aquí, un poco más de luz allí... pero he aprendido a decir ya está, suficiente, se acabó. Y a otra cosa. Y esta otra cosa es otra pintura, otra criatura tricéfala que pronto se descolgará por aquí y de la que sólo os puedo decir que me está dando más alegrías que disgustos, será que he sido buen padre...

Saber arrancar no es fácil, coger velocidad tampoco, pero saber frenar... ay! Eso sí que cuesta.


Mañana más. O pasado...

miércoles, 28 de enero de 2009

Y el color se alejó de su rostro

04_02_09

"Si no me responden ni los brazos,
si intentar moverlos me cuesta un esfuerzo inhumano que no me veo capaz de afrontar con éxito, si hasta respirar me está resultando difícil, y me ahogo sólo de pensar en lo que vendrá y todo mi cuerpo parece ignorar las órdenes que fluyen de mi cerebro, puede ser que simplemente estoy muerto y todo esto no es sino una mera ilusión, y yo no estoy en esta cama ni estoy en esta habitación, aunque todos mis sentidos me digan que así es.

O puede ser que tal vez esté soñando que estoy muerto y de un momento a otro despierte y me encuentre realmente en esta habitación, en esta cama, vivo, despierto, y pueda moverme sin dificultad, levantarme de esta cama que se ha convertido en mi sudario, y salir de esta habitación que parece una cámara funebre, el lugar de la despedida, de los llantos y de los recuerdos, del qué ha pasado y del qué pasará, el lugar en que se viene a comprobar si es verdad la noticia, a descubrir cómo nos sienta la muerte, si los colores del rostro han desaparecido, o han reemplazados por el pincel con un hábil retoque. Total, para lo que nos espera a continuación, qué más da el color, el aspecto, sino para dejar un recuerdo más o menos mejorado en los que nos vienen a despedir.

Aunque pensando en lo que dijo Confucio, "Sabemos tan poco acerca de la vida, ¿Cómo podremos saber algo acerca de la muerte?"
...

... Creo que mejor elegir a un embalsamador que tenga cierto talento.

Mañana más. O pasado...

jueves, 11 de diciembre de 2008

El tiempo pasa...


11_12_08

El tiempo pasa.


"El tiempo pasa,
nos vamos poniendo viejos,
y el amor no lo reflejo como ayer..."

Así cantaba Silvio en esa vieja y hermosa canción y así nosotros nos damos cuenta día a día de toda la razón que tiene, nos enfrentamos a la edad, a los cumpleaños y al paso inexorable del tiempo con la actitud del que se cree no haber realizado la gran obra de su vida, de quien espera aún que llegue su momento, del aún me queda todo por hacer, y nos olvidamos en este trance que nos supone vivir de disfrutar este mismo paso que nos convierte, cada día, en una persona más completa de la que éramos ayer. Nos miramos en el espejo con la esperanza de no encontrar las arrugas que ya conocemos, de reencontrarnos con el rostro de las fotografías de antaño y nos desesperamos en la búsqueda de soluciones artificiales que nos devuelvan la confianza que perdemos con el correr de los días.

Por suerte el paso del tiempo a algunos nos depara alegrías y agradables encuentros, nos descubre que lo que cambia no siempre empeora, que seguimos caminando para llegar a ese lugar y ese lugar existe, no importa cuánto dure la travesía, al contrario, de caminos cortos no se acuerda nadie, de viajes relámpagos por el espacio tenemos los bolsillos llenos y se nos van perdiendo por los agujeros de nuestros bolsillos como rastros de arena que caen de los camiones.

Todo esto venía a cuento de la imagen de arriba. Aún no está terminada. De hecho, no sé si la terminaré, porque lo que he disfrutado ha sido el camino, el rellenar de color lo que antes eran líneas solamente, y trazar las líneas donde sólo estaba el blanco del lienzo. Eso, el trayecto, ha sido lo más divertido.

¿El final? No os preocupéis, que ya llegará. Sin duda.

Mañana más. O pasado...

lunes, 17 de noviembre de 2008

Lápiz, paciencia y pincel


17_11_08
Retomo una imagen de hace tiempo para arrancar este espacio.

En esa época me gustaba el lápiz de grafito.
Y aún me sigue agradando, básicamente porque me permite controlar con precisión el tono, el brillo, la luz, las sombras... la pintura me pide más libertad, menos control, y creo que debe haber un poco de ambos en todo, descontrol y control, locura y cordura. Una mezcla.

¿Acaso no somos todos el resultado de una mezcla, de genes compartidos?

Mañana más.









En camino

No he podido esperar a mañana y hoy vuelvo con un trabajo inacabado, pero fresco fresco... aún mancha.

Como veis he dejado a un lado a mi querido
lápiz de grafito y aquí m
e he dedicado únicamente al acrílico, dejando que el pincel marque los límites, que la mancha mande sobre el dibujo desaparecido bajo su opaca influencia.

Este trabajo comenzó siendo otro. Pero como una criatura que crece y acaba dejando el nido para volar por si misma, este ha desaparecido para siempre y se ha hundido en un mar rojo y dorado.

Prometo renovar la imagen en cuanto esté terminado.

Mañana más.









18_11_08
No pude evitarlo.

Me miró con esos ojos enigmáticos desde la página de una revista y no tuve más remedio que llevármela a un lienzo.

Fue un flechazo quizá, pero ahí está, para siempre, fijada a una tela que impedirá que envejezca salvo por el polvo que algún día la cubra, la vejez de los materiales o, ¿por qué no? la oferta de alguno, más apasionado que yo, que la quiera para si.

Porque bueno, todos tenemos un precio... se dice.

Mañana más.