
"Si no me responden ni los brazos, si intentar moverlos me cuesta un esfuerzo inhumano que no me veo capaz de afrontar con éxito, si hasta respirar me está resultando difícil, y me ahogo sólo de pensar en lo que vendrá y todo mi cuerpo parece ignorar las órdenes que fluyen de mi cerebro, puede ser que simplemente estoy muerto y todo esto no es sino una mera ilusión, y yo no estoy en esta cama ni estoy en esta habitación, aunque todos mis sentidos me digan que así es.
O puede ser que tal vez esté soñando que estoy muerto y de un momento a otro despierte y me encuentre realmente en esta habitación, en esta cama, vivo, despierto, y pueda moverme sin dificultad, levantarme de esta cama que se ha convertido en mi sudario, y salir de esta habitación que parece una cámara funebre, el lugar de la despedida, de los llantos y de los recuerdos, del qué ha pasado y del qué pasará, el lugar en que se viene a comprobar si es verdad la noticia, a descubrir cómo nos sienta la muerte, si los colores del rostro han desaparecido, o han reemplazados por el pincel con un hábil retoque. Total, para lo que nos espera a continuación, qué más da el color, el aspecto, sino para dejar un recuerdo más o menos mejorado en los que nos vienen a despedir.
Aunque pensando en lo que dijo Confucio, "Sabemos tan poco acerca de la vida, ¿Cómo podremos saber algo acerca de la muerte?" ...
... Creo que mejor elegir a un embalsamador que tenga cierto talento.
Mañana más. O pasado...